El dolor no tiene que endurecerme

12–15 minutos

Aquietar · Silencio

Aquieta el corazón

Deja el teléfono a un lado. Respira hondo una vez y di: “Dios, aquí estoy. Habla, te escucho.”

Leer · Texto base

Texto base

Él nos consuela en todas nuestras aflicciones, para que podamos consolar también a otros con el consuelo que recibimos de Dios.

2 Corintios 1:4, VBL

Aprender · Reflexión

Reflexión

El dolor no tiene que endurecerme

Conversar · Conversación

Conversen sobre esto

¿Dónde notas que un dolor antiguo te está volviendo más duro con las personas?

Agradecer · Gratitud

Da gracias

Hoy le doy gracias a Dios por el consuelo que recibí cuando pasé por algo muy difícil.

Pedir · Oración

Oren juntos

Señor, no dejes que la amargura endurezca mi corazón. Usa lo que ya sufrí para consolar a alguien más.

Comenzar · Aplicación

Llévalo a tu día

Busca hoy a alguien que esté pasando por lo que tú ya pasaste y dile una palabra de consuelo.

Texto bíblico de la Versión Biblia Libre. Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0